viernes 29 de febrero de 2008
martes 26 de febrero de 2008
Carta de Rosa Díez
Desde que el 29 de septiembre presentamos Unión Progreso y Democracia con propuestas claras y mensajes valientes y comprometidos nuestro proyecto ha calado en miles de ciudadanos. Hoy, tan solo cinco meses después, centenares de hombres y mujeres aspiran a representar nuestro proyecto en todas y cada una de las circunscripciones electorales. La desigualdad generada por un bipartidismo obligatorio y por un establisment que excluye a todo aquel que no forma ya parte de las estructuras de poder está siendo compensada con el enorme esfuerzo de cientos de personas voluntarias que están aportando dinero y dedicando su tiempo libre para que nuestras propuestas y nuestras candidaturas sean conocidas por el conjunto de los ciudadanos. Hemos avanzado mucho en muy poco tiempo gracias a vuestro esfuerzo. Estáis dando una lección de ciudadanía y compromiso como no se conocía en nuestro país para hacer posible que el día 9 de marzo millones de ciudadanos sepan que hay una nueva opción política que se llama Unión Progreso y Democracia que aspira a obtener su confianza.
Frente a todo esto los partidos políticos que copan desde hace años el escenario político y que tienen una grave responsabilidad en el deterioro que se palpa en la forma de participar y hacer la política en España han procurado ocultar nuestra presencia y despliegan su enorme poder propagandístico en la campaña electoral. Muestran lo que realmente son a estas alturas: enormes y poderosos aparatos de consecución del poder que han sustituido la claridad, la credibilidad y los principios por el diseño, la estrategia y el marketing electoral.
Para que sumemos los votos necesarios para regenerar la democracia hay que conseguir que todos los ciudadanos sepan que pueden votar a un nuevo partido político nacional que es Unión Progreso y Democracia. Por eso os pido que hagamos un esfuerzo más, y hasta el 9 de marzo nos convirtamos cada uno de nosotros en agentes electorales transmitiendo nuestras propuestas mediante el boca a boca en nuestro entorno, colaborando con los comités de campaña y repartiendo nuestros folletos electorales y papeletas de voto a todos los ciudadanos.
Queridos amigos ya sé que es mucho el esfuerzo que estáis haciendo pero estoy convencida de que pensáis como yo que merece la pena. Políticamente ya somos vencedores, hemos conseguido devolver la confianza y la ilusión a muchísimas personas que se sentían políticamente huérfanas y habían perdido la esperanza. Hasta el día 9 de marzo hay que seguir empujando. Hasta ese día somos velocistas, corremos en la calle, nos enfrentamos a las dificultades, vamos superando con éxito todas las pruebas. A partir del día 9 estaremos en el Parlamento, seremos corredores de fondo porque no os olvidéis que nuestra aspiración de regenerar la democracia requiere que nos convirtamos en la alternativa. Y así será.
Muchas gracias y mucho ánimo.
Rosa Díez
lunes 25 de febrero de 2008
Mitin Central de Campaña en Ferrol
Asimismo están disponibles bonos reintegrables de 50€ para colaborar en el mantenimiento de la campaña. Se agradecerá la colaboración de afiliados y simpatizantes.
martes 19 de febrero de 2008
No nos callarán
esa por la Libertad Lingüística, después los ataques a María San Gil y a Dolores Nadal. Ahora nos toca a nosotros.En estos momentos (13:30h), están agrediendo a Rosa Díez en la Universidad Complutense de Madrid. Un grupo de pseudodemócratas intentan boicotear su intervención en la Facultad de Políticas. Le gritan ¡fascista!, ignorando que ella, al igual que otros sí lucharon por la libertad durante la dictadura; a diferencia de estos pseudorrevolucionarios hijos de las clases altas a quienes sobra el tiempo libre y faltan las ideas. Es preocupante que, una vez más, aquella institución que debía ser plataforma de libertad, se ha convertido en altavoz de la intolerancia y el totalitarismo. Es necesario que ante este ataque constante lo digamos bien alto: ¡No nos vamos a callar!
La etapa del silencio, de la complacencia, de la tertulia de café se ha terminado. Es el momento de la Paz y la Palabra. De una Paz construida sobre la libertad y el respeto mutuo, sobre la victoria de los principios de la democracia y los derechos humanos. De una Palabra que se hace vehículo de la verdad, de la razón, del sentido común. Esas son nuestras armas, y las esgrimiremos lespese a quien le pese. Nuestra voz se alzará alta y vibrante, sin miedos o complejos, no nos temblará a la hora de denunciar los abusos y atropellos de los perros de la guerra.
Rosa, estamos contigo. Porque sabemos que a tu voz se unen las nuestras, porque sabemos que por más que lo intenten no te callarán, porque sabemos que la razón está de nuestra parte en la lucha por la Libertad y la Igualdad, ¡ADELANTE!
miércoles 13 de febrero de 2008
UPyD Ferrol en Localia TV
Discurso del 11 de Febrero de José Anido
Al preparar las palabras que iba a pronunciar hoy, no sabía muy bien que decir. Soy investigador en la Facultad de Historia y, como defecto profesional, cuando me quise dar cuenta tenía el comienzo de un artículo sobre los orígenes del nacionalismo con un montón de notas a pié de página y entrecomillados, más propio de una reunión científica, que de una conversación como la que pretendemos tener aquí esta noche. Como se pueden imaginar, al releerlo, lo archive como un documento diferente y me puse a componer una intervención que pudiese defender ante ustedes, sin dormirlos, cosa que me resulta bastante, bastante difícil.
Parémonos a pensar un momento. ¿Por qué es necesario un partido como UPyD? ¿Por qué estamos todos nosotros aquí, al menos en parte? Algunos estamos para informar, otros, supongo, para contactar con un proyecto del que oyeron o leyeron en los medios de comunicación (los que nos dejan aparecer), lo más simplemente para informarse. Pero creo poder afirmar que todos, al margen de cuál sea nuestra visión particular, coincidimos en un diagnóstico común: la escena política española tiene serios problemas estructurales. Parte de ellos, con nuestra visión como partido, ya los ha explicado Isidoro, y comentando de lleno el programa hablará Antonio a continuación. Sin embargo, creo que puedo hablar acerca de una de las razones que yo considero fundamentales: la defensa de las libertades individuales ante el crecimiento de los nacionalismos. Porque creo que el nacionalismo, sea cual sea su signo o ámbito, conlleva un desafío terrible a la libertad de las personas.
Partamos de un ejemplo que tenemos a la vista. Desde hace unos días podemos ver un anuncio pagado desde el poder: “Somos potencia, potencia es hacer historia, el siglo XXI es nuestro”. ¿Se dan cuenta que según ese discurso, todo eso es un logro colectivo, que el individuo desaparece ante la masa? En ese discurso nacionalista, el protagonista de la historia no es María, Juan, Pedro, no, para ellos el protagonista es una nación convertida en persona. Le asignan una personalidad definida según sus intereses o aspiraciones, y lo que es peor, le asignan una voluntad a la que debemos amoldarnos todos los supuestos integrantes de la misma. Esto tiene un corolario muy peligroso: todo el que se salga de esa voluntad única debe ser o convertido, o trasladado a otra zona. Como dijo Raymond Aron: “La “liberación nacional”, monopolizada por el despotismo de unos cuantos, suprime las libertades de la gran mayoría” . Los que no estamos dispuestos a acatar las decisiones de los sumos sacerdotes de su nación, somos el enemigo interior, el enemigo a batir, el enemigo que sirve para galvanizar a una población adoctrinada: es el discurso del miedo.
Pero no nos equivoquemos, a pesar de determinados anuncios muy burdos, estas amenazas no aparecen con grandes letreros de neón, no nos encontraremos ante un envite único en el que nos juguemos el todo o la nada, no. El proceso, de no detenerlo será un proceso progresivo, constante. Los medios han avanzado bastante: la propaganda, el marketing, la manipulación del lenguaje se hacen presentes cada día en nuestro entorno. Un ejemplo: ¿han visto la campaña de la ley de dependencia que está desarrollando la Vicepresidencia de la Xunta? El lema es muy claro in-dependencia. Se trata de que esa palabra, con el concepto que lleva aparejado se haga un hueco en nuestra vida cotidiana, que comience a sonarnos y, lo que es más importante, la asociemos con algo positivo, en este caso, con la liberación de la enfermedad. No abundaré más sobre los paralelismos que se pretenden resaltar con esa campaña. Es decir, no por ver esta publicidad nos vamos a echar en manos del nacionalismo, no se trata de esto. Se trata de normalizar una serie de ideas que faciliten la aceptación social de proyectos de ley. No se trata, en cualquier caso, de unos anuncios concretos, se trata de desarrollar un lenguaje que cree un marco, una visión compartida.
En el caso de la manipulación del leguaje tenemos un ejemplo claro: ¿por qué lo llaman normalización, cuando quieren decir imposición? Normalizar el uso de una lengua tiene dos significados: permitir su uso por los que la tienen como lengua materna; o determinar su uso por leyes y reglamentos, en definitiva, convertir su uso en “norma”. ¿Cuál es el que se ha aplicado en Galicia? Yo, al menos, no tengo la menor duda: se trata de crear una legislación por la que se obligue a los gallegos a hablar en un solo idioma, defendido como el idioma materno de Galicia. Es decir, se trata de imponer una opción a los ciudadanos recortando su libre derecho a elegir en qué lengua expresarse: las reuniones en facultades y consellerías se realizan sólo en una lengua, de hecho eres mal considerado si empleas otra, las intervenciones políticas en ayuntamientos y parlamentos otro tanto de lo mismo, por no hablar de informes y documentos oficiales. Estamos ante el desarrollo de una lengua litúrgica del poder que se quiere imponer al conjunto de la población. Pero eso parte de un error básico: Galicia no tiene un idioma materno, quienes tienen un idioma propio son ustedes, es Marta, Andrés, Lucía. Son sus derechos a utilizar su lengua materna los que tiene que ser defendidos y garantizados. Sea cual sea su idioma materno, tienen el derecho a dirigirse a la administración en su lengua, a ser educados en la lengua que elijan, a que las autoridades respeten y protejan ese ámbito de decisión privado. Y no es un tema en el que los tres principales partidos de Galicia disientan: la labor del actual bipartito salta a la vista, pero la anterior del señor Fraga sentó las bases necesarias: en el decreto por el que se fijaban los contenidos autonómicos para el estudio de la historia en Galicia, se dejó claro por el Partido Popular que dicha enseñanza debía servir para fomentar el sentimiento de pertenencia a una nación, Galicia, y a un Estado, España. ¿Pueden ver la diferencia con las formulaciones de los nuevos estatutos de autonomía propiciados por el PSOE y sus socios? Yo no.
Pero no nos equivoquemos, volviendo a la presentación de este proyecto político que es UPyD, no se trata sólo de la lengua o la educación. De tratarse sólo de esto, con lo importante que es, habríamos constituido una plataforma social como la que ha dado lugar al manifiesto “Tan gallego como el gallego”, o la Mesa por la Libertad Lingüística, a la que, por cierto, desde aquí quiero mandar nuestro saludo y apoyo después de los desagradables incidentes del viernes pasado en La Coruña. UPyD es más que eso. Sabemos que el problema del nacionalismo se extiende a todos los niveles de la administración: la lucha por acaparar más poder no conoce freno. La fragmentación de los cuerpos nacionales de funcionarios, volviendo más opacas e injustas el proceso de oposiciones, las distintas prestaciones sanitarias según la Comunidad Autónoma donde vivamos,… Para más INRI, este proceso se desarrolla en el contexto político español, un contexto que estructuralmente se muestra muy propicio a esta evolución. No voy a entrar en el análisis de un proceso autonómico que la Constitución dejó abierto para futuras reclamaciones; o de una ley electoral que los convierte en la llave de todo gobierno en minoría, que hace que las continuas cesiones de los partidos mayoritarios no dependan de su color político, sino de su debilidad para poder sacar adelante un programa sin sus votos. El actual gobierno no es una excepción, son patentes los excesos cometidos en las reformas estatutarias acometidas por su iniciativa, unas reformas que han ido vaciando de contenido al Estado y con él, el concepto de ciudadanía que le es parejo. Hemos visto cómo según en dónde vivamos, nuestros derechos son diferentes, peor aún desiguales. No se trata sólo de que las obligaciones varíen de una Comunidad Autónoma a otra, sino de que es evidente que determinados territorios han salido muy beneficiados de todo este proceso frente a otros. Se han creado así ciudadanías de primera y ciudadanías de segunda, rompiéndose así la igualdad de derechos y deberes que conforma la comunidad política. Pero no nos equivoquemos, no nos llevemos a error: el partido en el gobierno, el PSOE de Rodríguez Zapatero, es sólo el síntoma más agudo del problema. No dudemos ni por un instante que Mariano Rajoy pactará con los nacionalistas con igual intensidad si los necesita para gobernar. Los recursos al estatuto de Cataluña serán papel mojado ante la aritmética parlamentaria. No queremos, no podemos olvidar el papel desarrollado por los populares en los estatutos de Valencia, Andalucía o Aragón por citar tres ejemplos. El actual sistema de partidos es presa de sus propias contradicciones: favoreciendo dos grandes jugadores, pero poniéndolos a merced de los más pequeños y concentrados partidos nacionalistas.
Como partido, como espero que ahora Antonio nos exponga al hablar del programa, proponemos una serie de reformas estructurales en la Constitución que nos permitan dotar a nuestra comunidad política de los elementos indispensables para garantizar la libertar e igualdad de todos los ciudadanos. Pero no nos engañemos “Entre los más formidables obstáculos con los que esa nueva constitución tendrá que encontrarse, puede distinguirse claramente entre los intereses de cierta clase de hombres dentro de cada Comunidad Autónoma en resistir todos los cambios que puedan suponer una disminución de su poder o remuneración por los cargos que ocupan; y la pervertida ambición de otra clase de hombres, que tienen la esperanza de agrandarse a sí mismos por la confusión de su país, o que creen tener más expectativas de crecimiento por la subdivisión del estado en varias Comunidades, que por su unión bajo un solo gobierno” *. Estas palabras que acabo de pronunciar no son mías, fueron escritas hace más de doscientos años por uno de los padres fundadores de los Estado Unidos de América, en defensa de su Constitución. Hoy como ayer, se trataba del enfrentamiento entre aquellos que estaban dispuestos a tomar parte en una tarea común, en construir un espacio más amplio de convivencia, un espacio basado en la comunidad de derechos; y aquellos que basan su acción política en la supuesta pureza y primacía de una identidad sobre las demás construyendo un muro de exclusión a su alrededor.
UPyD se levanta contra esto. Se niega a que el bipartidismo al que nos vemos abocados desde hace casi treinta años, siga monopolizando la vida política. Se opone a que los nacionalismos fragmenten nuestra ciudadanía común, enfrentándonos los unos contra los otros. Se levanta contra ese abuso del lenguaje que nos convierte en meros sujetos pasivos de su “liberación nacional”. Se revuelve, en definitiva, contra el despojo de los derechos individuales que se está produciendo. Pero sobre todo, más allá de un mentís al paraíso nacionalista, defiende la recuperación de una de las afirmaciones más bellas de nuestra historia común, la que recoge la Constitución de Cádiz, que “La Nación española es libre e independiente, y no es ni puede ser patrimonio de ninguna familia ni persona” **, ni partido político, me atrevo a añadir yo. Muchas gracias
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* John Jay en HAMILTON, MADISON, JAY, The Federalist, Indianapolis, 2005, nº 1, ll. 24 – 31.
** Constitución de 1812, art. 2.
Discurso del 11 de Febrero de Isidoro Lamas
Buenas noches.
Quiero comenzar con una frase: “Allí donde reina la mentira y el engaño decir la verdad es un acto revolucionario”.
Hoy presentamos en Ferrol Unión Progreso y Democracia. Se trata de un partido nuevo que se enfrenta a problemas viejos que están de actualidad en España. Un partido que no es escisión de ningún otro ni una sopa de letras de partidos conformada por facciones rencorosas. Se trata de un partido que aspira a dar voz a esos que no la tienen desde hace ya demasiado. Hablamos de esos españoles que hace tiempo que no votan o lo hacen con total resignación. Españoles que ven que su voto nada cambia y españoles que, sin duda, quieren que algo cambie.
Queremos un cambio por el cual se asiente de forma definitiva la Democracia en España. Esto es necesario porque Democracia no consiste en sólo votar al gobernante.. Son necesarias además otras dos cosas esenciales: 1) División de poderes e 2) Igualdad ante la ley.
No existe división de poderes cuando el gobierno que ejecuta las leyes tiene presencia y control directo en el parlamento. No existe división de poderes cuando los engranajes de la justicia dependen de la actuación de un fiscal general del Estado completamente subordinado al gobierno. No existe división de poderes cuando el castigo y los premios a los jueces están en manos de los partidos políticos que dominan el Consejo General del Poder Judicial a través del vergonzoso sistema de cuotas. Se replica siempre ante tales deficiencias que el gobierno y las instituciones que controla se rigen siempre por el principio de legalidad. Pero… ¿En qué queda ese principio cuando es precisamente el gobierno quien hace la ley y no el parlamento, que es una prolongación de él? ¿En qué queda el principio de legalidad que debe teóricamente seguir el fiscal general del Estado cuando su obediencia a las directrices del gobierno, y no de la ley, es total? ¿En qué lugar queda la justicia con unos jueces pendientes de las reacciones de los partidos políticos a la hora de realizar sus sentencias y autos?
¿Y qué hay de la igualdad ante la ley? Pues también tenemos problemas. Actualmente en España el voto de un ciudadano en algunas regiones equivale al voto de cuatro en otras. Esta tan básica carencia de igualdad es por sí sola intolerable e injusta pero acaba teniendo aún más tétricas consecuencias políticas que sólo el sectarismo impide ver.
Se ha dicho que UPyD es un oportunista. No es verdad, es oportuno. Lo es porque nunca habíamos vivido una legislatura en la que la lucha partidista fuese tan violenta en las formas y tan pobre en los contenidos. Porque si bien en su discurso el PP afirma defender la fortaleza del Estado los hechos- como los Estatutos que han apoyado recientemente en Andalucía y Valencia o su indisumulada intención de pactar con CiU o PNV de nuevo- le delatan. El PSOE por su parte ya no sólo se delata por sus hechos sino incluso por sus palabras: allí donde gobierna junto con partidos nacionalistas a penas se diferencia su discurso del de sus socios. Estos dos partidos, que son los principales en España, nos han demostrado más allá de toda duda que lo único que persiguen es el poder y que prefieren ser reyes del aire, que es a la larga cuanto les dejarán los nacionalistas, que a mandatarios de una Democracia sana y fuerte. Es preciso, por tanto, un partido que fomente, ya que los otros no lo harán, el que la política española sea una verdadera representación de las preferencias de los ciudadanos.
Se ha dicho también que UPyD es innecesario, tampoco es cierto. La actitud citada de PP y PSOE, como partidos de vocación nacional que son, sólo se explica como consecuencia de una desenfrenada ambición basada en la exclusión mutua. Una exclusión que amenaza con llevar a los sucesivos gobiernos a vender el Estado a trozos con tal de fastidiarse los unos a los otros.
Para romper esta dinámica es necesario un partido como UPyD. Una tercera fuerza nacional que pueda asegurar el gobierno del país sin necesidad del apoyo de los nacionalistas. Es necesario, además, para revelar a electorado, a la opinión pública, la realidad de las políticas de los partidos. Es necesario, en definitiva, un partido que le pregunte a partidos como PP o PSOE porqué apoyan políticas que contradicen a sus discursos o perjudican seriamente a la nación, por pura ambición. Para denunciar tales atropellos son precisas voces como las de nuestro compañero Antonio.
¿Y qué es esa nación a la que perjudican los partidos?
Para defender la legitimidad de España suele comparársele con una familia o un mero proyecto común o histórico. Para mí la legitimidad de eso que llamamos España aumenta en la medida en que se pueda decir que es sinónimo de Democracia e Igualdad. Y son esos valores los que a la postre crean naciones, no las guerras y gestas mezquinas de reyes y tiranos. No veo motivos para que un español amante de la idea de España, a la vista de la naturaleza política de quienes se oponen a España, tenga que bajar la cabeza avergonzado. España es la más inmediata promesa de Igualdad y Libertad de todos los ciudadanos desde el momento en que la victoria de los separatismos hoy existentes en este país representaría el golpe de gracia a la Democracia. Sería así porque esos nacionalismos califican de opresión lo que es la libertad de todos. Es por eso que la libertad que afirman exigir los nacionalistas es, precisamente, el final de toda libertad. Su lema: “Dadme la libertad para que acabe con ella”.
Y es preciso decirlo: demasiado tiempo se ha identificado el mayor poder de los nacionalismos periféricos con un mayor grado de democratización de la realidad pública. Es falso. Si mañana Ferrol eligiese por votación a un tirano no viviríamos mejor que si el tirano estuviese en Madrid ni el elegido dejaría de ser un tirano por salir de una votación.
El mayor poder de los nacionalismos en España se ha traducido, objetivamente, en una progresiva degradación de los derechos fundamentales de los ciudadanos. Hablamos del progresivo arrinconamiento de la lengua española en los espacios públicos, de las multas por emplear el castellano, del nacionalismo como elemento del curriculum, del fomento del odio y el rencor en las escuelas.
En Galicia la realidad de esto es más increíble puesto que la actual situación viene propiciada por una Ley de Normalización Lingüística hecha por nada menos que el Partido Popular. Una ley que como su título revela aspiraba a normalizar a los ciudadanos gallegos. ¡Como si lo necesitásemos! Los que lo necesitan, en todo caso, son esos políticos que quieren proyectar nuestros hábitos conforme a sus reglas. Ellos, verdaderamente no deben ser vistos como normales por alguien que pretenda ser libre.
No, definitivamente no debemos permanecer quietos ante la falta de Democracia y la destrucción de lo que resta de ella. Debemos tomar ánimos en que la decisión de resistir y actuar es tomada junto con otros muchos españoles que con diferentes ideas están de acuerdo en defenderlas en igualdad y libertad.
No todos tenemos la capacidad de dar origen a las políticas pero todos somos capaces de juzgarlas. Esta frase, cuyo significado se pone en duda una y otra vez por quienes gobiernan, fue pronunciada en el siglo V AC. Hoy, como entonces, sigue siendo verdad. Hoy apelar a ella, aunque sorprenda, sigue siendo revolucionario.
Por un verdadero cambio, apostemos por la Unión, el Progreso y la Democracia.
martes 12 de febrero de 2008
Ni un paso atrás
Veo que no podemos relajarnos ni un instante, que no podemos descansar ni un momento. Ayer aún celebrabamos el éxito de la presentación del partido en nuestra ciudad de Ferrol, y hoy, hoy ya tenemos que seguir lamentándonos del retroceso de las libertades. Me explico, hoy en la Universidad de Santiago una panda de impresentables de la Agrupación de Independientes Radicales ha intentado agredir e impedir que María San Gil pronunciase una conferencia en la Facultad de Económicas.María San Gil no es santa de mi devoción, no tiene por qué serlo, no es necesario, para que condene totalmente los intentos de agresión y los insultos (fascista, terrorista, amén de gritos en favor de Jarrai y Segi) que, por suerte, no impidieron el desarrollo del acto. En los últimos tiempos estamos asistiendo a un progresivo deterioro de la convivencia social y política en nuestra comunidad: al lado de estos incidentes, el viernes en La Coruña, la concentración de la Mesa por la Libertad Lingüística fue interrumpida por grupos de radicales que intentaban reventar la reunión.

El nacionalismo en su avatar más radical está poniendo en peligro las libertades más elementales, como lo es la de expresión. Los que no estamos dispuestos a acatar las decisiones de los sumos sacerdotes de su nación, somos el enemigo interior, el enemigo a batir, el enemigo que sirve para galvanizar a una población adoctrinada. Se trata del enfrentamiento entre aquellos que estamos dispuestos a tomar parte en una tarea común, en construirespacio más amplio de convivencia, un espacio basado en la comunidad de derechos; y aquellos que basan su acción política en la supuesta pureza y primacía de una identidad sobre las demás construyendo un muro de exclusión a su alrededor. Es preciso, ante este panorama, que no cedamos, que nuestras voces se alcen más fuertes que nunca, que sepan que por mucha fuerza que utilicen, no nos van a hacer callar. Que por encima de las ideas de cada uno está el respeto para poder expresarlas en libertad, ya sean María San Gil, Anxo Quintana o Rodríguez Zapatero.
Como dice el celebre adagio atribuido a Voltaire: Puedo no estar de acuerdo con una sola palabra de lo que está diciendo, pero daría mi vida por su derecho a decirlo.
UPyD en Ferrol, por Diario de Ferrol
| UPD se presenta contra las "hipotecas" nacionalistas | |||
| Más que como alternativa al bipartidismo PSOE-PP, Unión, Progreso y Democracia (UPD) se dio a conocer ayer en Ferrol como freno a los nacionalismos, contra los que centraron su discurso tanto los responsables locales de la formación, Isidoro Lamas y Jose Anido, como el cabeza de lista al Congreso por la provincia de A Coruña, Antonio Cascón. REDACCIóN > FERROL | ![]()
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Así, Isidoro Lamas definió esta formación que lidera la ex socialista Rosa Díez como "española y partidaria de la unidad de la nación bajo los principios de igualdad y democracia". En este sentido, defendió el voto a su formación para que "sea posible gobernar el Estado sin depender de los nacionalistas".
En esta línea siguió Jose Anido, para quien "el nacionalismo conlleva un desafío terrible a la libertad de las personas". Asimismo, abogó por reformar la Constitución para poner freno a los nuevos estatutos que "están desvalijando de competencias al Estado y sembrando ciudadanos de primera y de segunda".
La bisoñez de UPD se puso de manifiesto en que fue el propio número uno de la lista al Parlamento el que montó a su llegada al Ateneo, lugar en el que se celebró el acto, el atrezzo preelectoral. Al igual que sus antecesores, Antonio Cascón criticó las "hipotecas" del PSOE y PP con los nacionalistas y se postuló a favor de "un política para los ciudadanos, en la que sea posible decir lo mismo aquí que en el otro extremo de España".
lunes 11 de febrero de 2008
UPyD Ferrol en Diario de Ferrol.

El nuevo partido de Rosa Díez presenta hoy en Ferrol sus listas de cara al 9-M
Unión, Progreso y Democracia (UPyD), el partido que lidera la ex socialista Rosa Díez con la intención de romper el bipartidismo de PSOE y PP, se presenta hoy en Ferrol. El acto tendrá lugar en las instalaciones del Ateneo Ferrolán y dará comienzo a las ocho de la tarde. Además de dar a conocer al cabeza de cartel de esta formación al Congreso por la provincia de A Coruña de cara a las elecciones del 9 de marzo, Antonio Cascón, que también es coordinador de UPyD en Galicia, la ocasión servirá para ponerle cara a este partido en la ciudad: José Anido e Isidoro Lamas, son los responsables del comité local.
miércoles 6 de febrero de 2008
De vergüenza
Uno puede ser antisionista por muchos motivos más o menos razonables. Personalmente yo soy un ferviente defensor del estado de Israel, aunque entiendo perfectamente que exista gente a la que le cueste entender sus acciones. Digamos que los medios de comunicación no ayudan.

domingo 3 de febrero de 2008
sábado 2 de febrero de 2008
viernes 1 de febrero de 2008
Carta abierta
"España tiene en este momento una serie de asignaturas pendientes de extrema importancia, de las que tenemos que hablar con transparencia y no se puede ser tan cobarde, irresponsable y demagógico, como para simplemente soslayarlas sin posicionarse con claridad y “sin complejos”, con independencia de las convicciones políticas de cada uno y de que las fórmulas parezcan propias de izquierda o derecha.
No se puede decir, sin ofender a la inteligencia de los españoles, que El Estatuto de Cataluña es solidario y que es posible establecer y mantener una relación bilateral entre España y Cataluña de modo que los españoles no pintamos nada en Cataluña pero Cataluña nos “garantiza la gobernabilidad”. No debemos consentir la asimetría territorial como consecuencia de la actual Ley Electoral.
No podemos consentir que el castellano, que hablan 400 millones de personas en el mundo, se convierta en un idioma proscrito en las comunidades con “derechos históricos. Debemos hablar de unión, no de separación como hace el mundo entero en el siglo XXI.
No se puede decir a estas alturas que ahora “ya tenemos la pruebas de que ANV y PCTV son las marcas políticas deETA”, lo que sabe le 100% de los españoles mayores de edad, incluido, por sorprendente que parezca, el fiscal general del Estado.
Debemos debatir abiertamente la política internacional, en una Europa desorientada tras el rechazo de su Constitución y en un escenario mundial de globalización y grandes cambios, España juega a nadie sabe muy bien qué en el Exterior, no sabemos ni con quien estamos de acuerdo y así es difícil ninguna alianza bilateral, mucho más difícil aun liderar la “Alianza de las Civilizaciones” que ha cosechado un clamoroso ninguneo de las principales potencias del mundo.
Necesitamos políticos que hablen del déficit exterior, de la falta de competitividad y productividad de las empresas, del incentivo de la competencia y la liberalización de la economía, de la inflación, los tipos de interés, del desempleo y de la integración de los inmigrantes, de la vejez de la población, de la universalidad de nuestra Universidad, del modelo de Estado y de las concesiones que quedan por hacer a los insaciables nacionalistas, es decir, de la independencia; de estos temas debemos debatir, en esto tienen un papel muy importante no sólo los políticos, sino también los medios de comunicación.
La política medioambiental y energética, en este país, tan dependiente de la energía fósil, no se puede decir que se está en contra de la energía nuclear, mientras la importamos de Francia y quedarse tan fresco despachando el tema sin más explicaciones.
Debemos hablar de estrepitoso fracaso de las continuas reformas de la educación, clave del futuro de este país, necesitamos un sistema educativo estable y que no sea instrumentalizado políticamente, ya que sin consenso no conseguiremos que las reglas de juego en este y otros muchos temas, no cambien con la sana alternancia. Necesitamos hablar del déficit democrático de España, del poder de las minorías y la ley electoral, del uso partidista de la Justicia y la división de los poderes del Estado, de la crisis económica mundial y de la repercusión en España, para poder tomar medidas que nos ayuden a afrontarla.
Sarkozi ha tenido éxito, debido a que ha sido valiente y claro en sus propuestas y al explicar su visión de las cosas, al igual que UPyD y Rosa Diez en España, que habla con claridad de los temas que realmente importan y preocupan a los españoles y deberían importar y ocupar a nuestros políticos, muy por encima de maniqueas definiciones ideológicas.
No pretendo decir qué debemos hacer o dar fórmulas mágicas, pretendo simplemente que los partidos no conviertan las elecciones en una subasta electoral vergonzosa y que se ocupen y nos hablen de lo importante, y sabemos que es lo importante, con más sinceridad y honestidad".
Miguel Baldwin, Vigo.







