martes 2 de septiembre de 2008

Dos noticias de dos fraudes

La primera noticia, el "desadelantamiento" electoral de Touriño, resulta para algunos una manifestación de la corrupción del poder o de su mal uso. Más allá de que esto sea efectivamente así (semejantes fraudes de ley se suceden legislatura tras legislatura) no cabe duda de que, siendo como es Touriño, todo lo acontecido respecto a un posible adelanto a otoño se trataba de un fraude publicitario. Cosa semejante podría identificarse con la categoría civilista romana del "dolus bonus" o, en "cristiano", engaño comercial. Un engaño éste que consiste en la exageración deliberada de las cualidades de un producto. Los romanos a esta clase de dolo lo calificaban de "bueno" en tanto, como ahora, se trataba de una práctica tan extendida que debía tenerse por socialmente aceptable. En el mercado político, y más en mercados turbios (el fenómeno del caciquismo, el voto emigrante, el sentimentalismo galleguista obligatorio) como el gallego, no es ajeno a fenómenos como los descritos. En dicho sentido Touriño vendría a ser ese mal producto, fruto de una producción de arribistas tan antigua y masiva como defectuosa, al que sesudos expertos en las apariencias decidieron presentar como lo que no es: un político independiente.

Tras discursos que por necesidades del guión autonómico son marcadamente regionalistas, e incluso agresivos o chovinistas, siempre acaban aflorando las obediencias a Madrid o donde toque. Touriño, por su parte, no es más que la evidencia de la corrupción del sistema. No porque adelante y desadelante elecciones sino porque siendo una persona notoriamente limitada en todos los aspectos que dan vida a un hombre público se sienta en lo más alto del PSOE en Galicia. Se trata de la misma corrupción que se esconde tras personajes como Pepiño Blanco. En definitiva: Touriño no es un genio político ni parece que pueda permitirse seriamente jugar a serlo aunque tenga, como mandamás autonómico, cierto margen.

Siendo Touriño una "piadosa" nulidad que ha sido sometido al continuo desgaste de unos socios de gobierno que han aspirado a constituirse en gobierno paralelo parecía necesario darle otra cara. Además no estaría mal, supongo, el resaltar su presunta independencia respecto de Madrid de cara a esos que piensan que el buen gobierno de Galicia pasa por volver al mercantilismo de lo localista. A tales fines ha obedecido toda la polémica del adelanto electoral y la escenificada intransigencia. Se quería un Touriño más vendible y los magos del marketing han hecho todo lo que podían por vendernos semejante producto. Y por cierto que en estas ingenierías perversas los del PP no se quedan atrás: sugiriendo un posible pacto con el BNG para que, de momento, los votantes "flotantes" del BNG no les dé por pasarse al PSOE por eso del posibilismo o lo pragmático...

La segunda noticia de estos días de movimientos ha sido el auto judicial (que no "les da la razón" a los de Xoan Gato porque no se trata de una resolución definitiva, tal como éstos sugieren) que establece medidas cautelares en beneficio de quienes habían perdido , de forma casi inexplicable y desde luego inexplicada, el control de Terra Galega. Aquí ya hablé de las previsibles consecuencias de tanto ir y venir en esta reedición del "nacionalismo moderado". A día de hoy no puedo menos que repetir lo dicho: que ha quedado desvelado hasta qué punto Terra Galega es un circo a mayor gloria del poder desnudo en cuyo seno se producen la clase de disputas que en las instituciones ya representaron sus antecesores de Coalición Galega. Por otra parte sigue cabiendo preguntarse, como hace unas semanas, qué clase de "moderación nacionalista" aspira Terra Galega a aplicar sobre los demás partidos políticos en Galicia. Porque, que uno sepa, a día de hoy si en algo están todos los partidos políticos en Galicia de acuerdo es precisamente en que son nacionalistas de un modo u otro.

En definitiva: con autos a favor del grupo de Xoan Gato o sin ellos Terra Galega (ahora con dos páginas web antagonistas: la de Padín y la de Gato) es una resucitada voz del pasado cuyas recetas son los errores del pasado y cuyos errores desembocan en la corrupción de siempre. Un grupo, en suma, al que nadie sensato debería prestar la más mínima de sus esperanzas ni el más tibio de los apoyos. Por cierto: ¿qué fue de su alianza aritmética con el Partido Galeguista?

Conclusión: dos noticias acerca de dos farsas. En un caso publicitaria y en el otro... fundacional.


"Una vida inútil es una vida anticipada." Goethe dixit.